Tarta de calabaza
INGREDIENTES:
- 500 gr. de puré
de calabaza. (necesitarás para ello 1 kg de calabaza fresca).
- 100 gr. de
azúcar.
- 3 huevos.
-350 gr. de leche
evaporada.
- Una pizca de
sal.
- 1 cucharadita
de postre de canela en polvo (de todas las especias puedes añadir más o menos
cantidad en función de tus gustos.
- 1/2 cucharadita
de cardamomo en polvo.
- 1/2 cucharadita
de nuez moscada en polvo.
- 1/2 cucharadita
de jengibre en polvo
- 1/4 de
cucharadita de clavos de olor en polvo.
Para la masa
quebrada:
- 200 gr. de
harina de trigo.
- 80 gr. de
mantequilla sin sal.
- 1 huevo M
- 20 ml de agua
fría.
- 1 pizca de sal.
- 30 gr azúcar
glas.
ELABORACIÓN:
Empieza cocinando
la calabaza para obtener el puré de calabaza.
Pela la calabaza,
córtala en trozos gruesos y ponlos en un recipiente apto para microondas tapado
(aunque no herméticamente, que deje salir un poco el vapor). Introdúcelo en el
microondas y cocina la calabaza hasta que esté tierna. A mi me suele tardar
unos 8-10 minutos aunque depende del grosor de la calabaza, de la potencia del
microondas, ve mirándola y pinchándola, estará lista cuando esté tierna.
Tritúrala con una
batidora de mano, un batidor de vaso, un robot o lo que prefieras. La idea es
que quede un puré fino y homogéneo, sin grumos. Espera a que se enfríe para
usarlo.
Ahora prepara la
masa quebrada:
En un bol echa la
harina tamizándola a través de un colador. Saca la mantequilla de la nevera,
que esté bien fría, córtala en trozos y mézclala con la harina con tus propios
dedos, sin amasar demasiado, quedando una especie de «migas».
Añade el resto de
ingredientes: el huevo, el agua fría, la sal y el azúcar. Sigue mezclando con
tus propios dedos para integrar los ingredientes hasta que se forme una bola
más o menos uniforme
Envuélvela en
papel film e introdúcela en la nevera durante unos 30 minutos.
Cuando ya haya
reposado la masa quebrada sácala de la nevera y enciende el horno a 180ºC con
calor arriba y abajo y ventilador.
Extiende la masa
sobre un papel de cocina con ayuda de un rodillo, hasta que quede fina y
suficientemente amplia como para cubrir tu molde y las paredes del mismo.
Para colocarla en
el molde lo que hago es coger el papel de horno con la masa, le doy la vuelta
encima del molde y me ayudo del papel para ir presionando la masa contra el
molde y que se quede bien fija tanto a la base como a las paredes.
Recorre las
paredes con tus dedos para que la masa quede bien pegada a él y pínchala con un
tenedor por toda su superficie en la base.
Ponle encima el
papel de horno que habías utilizado para estirarla, que quede bien pegado a
ella, y coloca encima peso para que la masa no suba. Lo ideal es que para ello
tengas a mano 1 kg de legumbres, por ejemplo garbanzos, y los utilices siempre
para este fin (no se podrán utilizar para otra cosa).
Introduce el
molde a altura media en el horno y hornea la masa así 10 minutos.
Saca el molde del
horno, retírale el papel con los garbanzos y vuelve a introducirla en el horno
durante 5 minutos más. Sácala al cabo de ese tiempo.
Mientras la masa
reposaba en la nevera después de amasarla puedes ir preparando el relleno,
siempre y cuando el puré esté ya frío. Precalienta el horno a 200ºC con calor
arriba y abajo y ventilador.
Pon el puré de
calabaza en un bol junto con el azúcar, la sal, las especias (canela,
cardamomo, nuez moscada, jengibre y clavos de olor) y uno de los huevos.
Mezcla con unas
varillas eléctricas o manuales, simplemente para que la mezcla sea homogénea,
no es necesario batir añadiendo aire.
Incorpora de la
misma forma cada uno de los dos huevos restantes.
Añade la leche
evaporada y mezcla hasta que la mezcla sea homogénea de nuevo. Lo ideal es que
no se genere mucha espuma por encima.
Vierte el relleno
en el molde e introdúcelo en el horno a altura media y hornéalo durante 10
minutos.
Al cabo de ese
tiempo baja la temperatura a 180ºC y sigue horneando la tarta durante 30
minutos más. Para averiguar si está ya lista pínchala con un palillo y si sale
limpio ya puedes sacarla del horno.
Saca el molde del
horno, espera a que se enfríe por completo y deja el pastel de calabaza en la
nevera. Si reposa de un día para otro estará aún más sabroso.
NOTA:
Os recomiendo dejarla reposar de un día para otro en la nevera ya que los
sabores son más potentes aún. Eso si, recuerda sacarla de la nevera al menos 30
minutos antes de consumirla para que no llegue muy fría a la mesa.



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